viernes, 3 de diciembre de 2010

Presente: Encuentros

Estoy con deseos de seguir reconstruyendo mi Historia, relatando el orden de aquello que vivi... y como renaci, y honrar a quienes estuvieron alli. 
Pero no será en esta ocasión... esta vez me encuentro en mi Rama, reflexionando acerca de cuestiones que acontecieron en los últimos días, encuentros con... otras esencias, tan fuertes y complementarias, tan vibrantes y en las que me senti reflejado, contenido y amado.
Una vez más, me senti... observado por un "Extraño". Aunque la sensación fue mucho más intensa y profunda, de caracter sagrado que la experimentada hace unos días antes en un taller. En esta oportunidad, alguien que no me conocía... pero que cuyas palabras, su mensaje, de acuerdo o no con todo lo que se decía, en cierto modo honraban mi presencia allí.
Esto despierta una vieja y recurrente pregunta... "¿qué ves cuando me ves?" 

A lo largo de mi tiempo, he visto asombro, reconocimiento, desconcierto, afecto... e incluso algunas veces cierto temor... entiéndase, no hay nada arrogante en mis palabras, sólamente una gran curiosidad por tales miradas. 
Hace unos meses, un Noble Tigre, compartió conmigo un cuento de Cortazar llamado "Orientación de los Gatos"... debo decir que no soy afecto a ese tipo de lecturas, pero su intención de compartir algo conmigo me llevó a leerlo. Además el título era más que sugerente [por no mencionar que no es muy extenso].
Como sea, ese cuento me hizo dar cuenta de muchas cosas, entre ellas, me ayudó a arribar a una conclusión que supo iluminarme frente a esa sensación de ser observado, incluso hasta reconocido. Muchas veces, como Osiris [el felino de dicho cuento], la gente no repara en uno pues siempre estan atentos a otras cuestiones, en "problemas de humanos" diría. Y a menos que  una situación los ponga en un estado reflexivo, como era el caso del protagonista debido al enamoramiento de una mujer que no lo registraba [y que no viene a cuento aquí], no suelen reparar en nada más que en su sufrimiento.
En lo que a mi atañe, mi vida transcurre por derroteros y senderos que a veces confluyen con la vida de los demás... voy y vengo en el mismo plano que los demás, pero mis intereses estan en otros lugares, en otras realidades; aún cuando vivo y actúo aquí. He aprendido [y sigo aprendiendo] a moverme mejor por este Mundo Matrix. 
Y por todo ello también me he acostumbrado a que los demás no puedan verme, como un gato entre los humanos; mortales que hacen su vida y proyectan sus ansiedades e ilusiones por todo el mundo que conforman con sus mentes. 
¿Cómo podrían verme a través de los velos de sus propias ficciones?

Ah... pero como no todo es blanco o negro, hay personas  que a veces tienen una capacidad de observación mas elevada, mas desarrollada y de pronto ven mi figura oscura moverse como una estela de ojos dorados. Y cuando me percato de ello, me quedo quieto... con los ojos abiertos y las orejas enhiestas, intentando comprender qué es lo que están viendo, a qué se debe esa mirada y, a veces, por qué motivo me ven en ese momento.
A veces en los ojos de las personas hay dos miradas en juego... una atontada, pero llena de intencionalidad, la de la Máscara, y otra más despierta pero más inescrutable, que es la del Self que lo habita.
Y de nuevo... a veces en esa mirada veo amor, deseo, admiracion, temor, desconcierto, tristeza, alegría... muchas cosas que se establecen en un momento fugaz; y pocas personas quieren seguir estableciendo ese contacto... pero atención, no es conmigo con quien quieren [o no quieren] establecer ese contacto, más bien... creo que ven en mi un reflejo de sí mismos, sólo un Self puede reflejar a otro de manera verdadera.
Estoy convencido de ello... los verdaderos espejos.

Pero entonces... y retomando las primeras lineas... aparece alguien, El Extraño, alguien más grande en edad mortal cuya vibración es más pura y brillante, pues su Memoria y su Espíritu han trabajado por años en la purificacion del tiempo que ha estado aquí, caminando por el Mundo Matrix... y ese Extraño, sin mirarte, te observa, repara en tu presencia y te honra con respuestas a preguntas que no formulas con los labios, sino con la mirada.
Asistí a la conferencia en silencio y permanecí en silencio, al menos mis labios estaban sellados, pero no así mi corazón. 
En silencio, he llorado dos veces ante sus palabras... ante el sufrimiento de  la misión de los Animales, que también estan aquí. Y luego ante el hecho de hacerme recordar que estoy aquí por propia elección... y que estoy en el camino correcto. 
Se dijeron muchas cosas, y esas cosas quedan guardadas en mi corazón... la experiencia grabada en la memoria y la emoción.
Así llegó el final, el momento de la despedida... lentamente se acercaron otros a saludar al Extraño, entre ellas fue primero la Dama de la Libertad y luego la Sacerdotisa, mis dos compañeras en aquella mañana de domingo. Hubo abrazos y afecto, alegría llena de alivio al abrazar a la Sacerdotisa y celebrar su "regreso".
Entonces tocó mi turno... me acerqué, sus ojos soñadores se enfocaron brevemente en mi y una amplia sonrisa acentuó más la bondad de su rostro. Me abrazó, y lo hizo como si me recordara... y sé que conmigo se detuvo más que con otros [lo cual me lo confirmaron], sentí amor y seguridad, calidez, dignidad y humildad.
Nunca sentí algo similar en este plano... mientras me abrazaba y sentía su alegría, mi reflexión del momento fue "así debe sentirse el abrazo de un padre".
Algo que luego la Sacerdotisa y la Dama de la Libertad, en distintos momentos me hicieron saber que sintieron al ver cómo me abrazaba. No me sentía desvalido, sino reconfortado, reconocido en mi propia fortaleza y valía.

El recuerdo vuelve a mi y me hace reflexionar... y me surgen preguntas...

¿Quién es el Extraño? Hay tantas razas en la Existencia. que una o dos podrían caberle a su resonancia, tan humilde y serena... y su reconocimiento de mi Self... ¿era personal o simplemente como quien ve un gato y recuerda que los Gatos también estamos haciendo nuestra parte en todo este drama cósmico?
No lo sé... aunque tiene importancia saberlo, no quita el valor a la sensación y el honor de aquel abrazo.
¿Era un Unicornio o alguien que ha visto uno? 
Tal vez... y es que había algo de esa luz prístina, humilde, delicada, poderosa, risueña, solemne y por sobre todo serena y paciente que sólo he visto en la Criatura del Cuerno en Espiral.

Otras cuestiones derivadas de esta experiencia, hechos que para los demás no tienen sentido... y que incluso para mi se me escapan, pero son importantes... ¿cómo no podría serlo semejante humilde sacralidad?
Como sea...

El Nombre de mi Padre resuena en el nombre mortal que este Extraño encarna en este plano, algo que reparé como una revelación al volver en silencio a casa. Tal vez de ahí esa sensación tan cálida y protectora, que luego de 30 años de vida, ahora ya adulto, finalmente puedo experimentar. Bendita experiencia.
Y luego, ya en casa, hubo un sueño... dormité en mi rama, dejandome llevar, y en aquellos reinos oníricos, entré en una biblioteca, en donde había estantes llenos de  libros y libros antiguos de muchos temas perdidos. Entonces, encontré a un hombre mayor, que me señaló uno de los libros. El libro era azul y sus letras en el lomo eran plateadas y decían: "Cuthbert King".
Tal vez así fue como conocí en el Mundo Antiguo al Extraño, tal vez era el Rey Cuthbert cuyo signo era el Unicornio...
Tal vez...


Encuentro sagrado...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me has dejado sin aliento, tu resonar tan profundo, tu vibrar ..tan desde lo SAGRADO!!! y si....tu intuición no equivoca!!! EL EXTRAÑO siempre habla del UNICORNIO...será el mismo??? Ese quien puede hacer sentirte hijo, ese quien te permite "re-cordar" el amor paternal. Y ....cual Mago responde a "tus silencios" a "TUS DESEOS"... te facilita DESEAR !!!!SER RECONOCIDO!!!!! Encuentros que son RE_ENCUENTROS...... Adrya

Manus dijo...

Fue impresionante ese momento... impresionante por la sencillez de su vibración... serenidad, paz, humildad... si, eso fue y me quedo corto... incre{ible ese instante.
Sin lugar a dudas... muy sagrado para mi...